Descubre qué es el estrés crónico, cómo prevenirlo y tratarlo en este artículo

Seguro que en más de una ocasión has dicho eso de “estoy muy estresado”. Todas las personas sufrimos estrés en algún momento puntual de su vida. El problema llega cuando esta situación se cronifica en el tiempo y se alarga durante semanas y/o meses lo que puede desencadenar en problemas de salud mental más graves como la ansiedad, la depresión e incluso el suicidio. En este artículo, desde mi experiencia como coach ontológico y empresarial, voy a tratar de explicarte de forma sencilla cuáles son los síntomas del estrés crónico, cómo prevenir el estrés y cómo tratarlo.

Los casos de estrés crónico han aumentado con la COVID 19. En una encuesta realizada por InfoJobs sobre los propósitos de Año Nuevo de la población activa para este 2022, el 48 % de las personas preguntadas respondieron que les gustaría mejorar la conciliación entre vida personal y laboral y reducir su nivel de estrés.

Las principales causas de esta situación son la incertidumbre que esta pandemia ha trasladado a los trabajadores, unida a otros factores como la presión que ejercen los superiores (un 32 % de los casos) o la excesiva carga de trabajo (el 63 % de los casos según el estudio “Estado de la salud del empleado en la empresa”, elaborado por Cobee en colaboración con DKV, Gympass y ifeel).

La presión y responsabilidad de nuestro cargo también es uno de los puntos a tener en cuenta. Un buen ejemplo es el caso de Simone Biles, la gimnasta estadounidense que se vio obligada a abandonar las últimas Olimpiadas por problemas de ansiedad.

Y aunque el teletrabajo, una de las nuevas modalidades de empleo que nos ha traído esta pandemia, ha sido beneficioso en algunos casos para reducir el estrés, comienza ya a la larga a generar problemas para los trabajadores como el aislamiento social o la falta de costumbre para trabajar en equipo.

Principales síntomas del estrés crónico

El estrés crónico acaba afectando a nuestro cuerpo y salud mental. Se puede traducir en problemas puntuales de salud como dolor de cabeza o fatiga o acabar en episodios críticos de ansiedad o depresión.

Los principales síntomas físicos que puedes experimentar son: Aumento de la frecuencia cardiaca, hipertensión arterial, diabetes, obesidad, eczemas, problemas menstruales, alteraciones del sueño, estreñimiento, diarrea, disfunciones sexuales, irritabilidad y cambios de humor, fatiga, sensación de debilidad, dificultad para respirar, problemas de memoria, ataques de pánico, debilitamiento del sistema inmune y, por tanto, facilidad para contraer infecciones.

De acuerdo con este último estudio, el 58% de los empleados españoles reconoce que ha tenido que buscar ayuda profesional por problemas relacionados con su salud mental en el último año, lo que se traduce además en un descenso de la productividad y un aumento de las ganas de cambiar de trabajo.

Es más, el riesgo de padecer una depresión aumenta hasta el 300 % en aquellas personas que trabajan en un ambiente laboral tóxico. Las personas activas suelen pasar más horas al día en su trabajo que en su ambiente familiar o de ocio. Si esa mayor parte del día la pasamos estresados, es normal que acabe afectando a nuestra salud mental o física.

En los casos más graves, el estrés puede terminar en un caso de suicidio. Una sentencia pionera en España, consideró el suicidio de un trabajador como un accidente laboral, ya que la empresa no tomó medidas para prevenirlo, a pesar de las peticiones del empleado y las recomendaciones de los facultativos que lo trataron.  

Incluso puede suponer un importante coste económico para las finanzas de la persona que lo padece ya que si sufren estrés son más propensas a desarrollar conductas nocivas como las compras compulsivas, el aumento del endeudamiento o el consumo de drogas y alcohol.

Esta situación tiene también un importante coste económico para las empresas. Se estima que el estrés está detrás de entre el 50 y el 60 % de las causas de absentismo laboral en nuestro país, lo que implica un coste de unos 50.000 millones de euros a las empresas españolas.

Cómo combatir el estrés crónico

Prevenir y tratar el estrés crónico no va a depender únicamente de uno mismo, si no que necesita de la implicación de las empresas y también de las instituciones. Así que voy a indicarte unas recomendaciones a aplicar tanto a nivel personal como empresarial.

¿Qué puedes hacer por ti mismo?

Muchas personas se plantean un cambio de trabajo o un alejamiento de la situación que genera el estrés como la mejor forma para combatirlo. Pero hay personas que no pueden hacerlo, como los desempleados de larga duración. Además, aunque puede que así superes esta situación puntual, puede aparecer a lo largo de tu vida otra circunstancia que te vuelva a generar estrés.

La mejor opción entonces es que cambies de estilo de vida: cuidar la alimentación, practicar ejercicio físico regularmente, dedicar tiempo a aquello que te gusta y sociabilizar con familiares y amigos, buscar momentos para la relajación o prácticas similares puede ser muy efectivo. Sin embargo si el problema de estrés se ha convertido ya en un problema de ansiedad o depresión, pide una consulta de apoyo psicológico para empezar una terapia.

En este sentido te invito a conocer mi programa Coaching Day que te dará las herramientas necesarias para mantener una buena salud mental, prevenir el estrés y  mantener un actitud positiva frente a la vida.

¿Qué puedes hacer como empresario?

Si tienes una empresa y quieres prevenir o tratar el estrés de tus empleados, al igual que cualquier persona puede implicarse para cambiar su estilo de vida, tu entidad también puede trabajar en este sentido.

Existen ejercicios y trabajos en equipos como mi programa DOP que os ayudará a mejorar el ambiente laboral y como consecuencia reducir los problemas de estrés de los trabajadores y aumentar su productividad.

Pídeme información estaré encantado de atenderte.